La confirmación es solo el primer paso
Un visitante envía el formulario y ve un mensaje de éxito, pero la empresa no recibe nada. La web puede haber aceptado los datos sin que el correo llegue a su destino. Incluso si WordPress indica que wp_mail() ha funcionado, eso no confirma la entrega al destinatario.
Empieza por el formulario
Haz una prueba con un asunto único y anota la hora y la dirección de destino. Comprueba que las notificaciones vayan a un buzón activo de la empresa y no a un antiguo colaborador. Revisa la carpeta de spam y las reglas de reenvío. Si la aplicación guarda las consultas, compara el registro con el correo: así separas la recepción de los datos de la entrega de la notificación.
Comprueba remitente y transporte
La dirección «De» debe usar un dominio desde el que la web está autorizada a enviar. Poner allí el correo del visitante puede hacer que la notificación parezca falsificada. Usa un remitente empresarial autenticado y, si el formulario lo permite, coloca el correo del visitante en «Responder a». Revisa la configuración del servicio de envío y la autenticación del dominio.
Localiza el fallo
Busca la prueba en los registros de la aplicación y en el seguimiento de entregas del servidor de correo. Distingue entre un fallo antes del envío, un aplazamiento temporal, un rechazo y la aceptación por el siguiente servidor. Esta última no garantiza que aparezca en la bandeja de entrada. Si no hay ningún registro, examina primero la configuración del formulario.
Repite la prueba tras actualizaciones, una migración o un cambio de destinatario. Para consultas importantes, considera guardar los envíos de forma segura, con permisos de acceso y plazos de conservación adecuados.