Empezar por la web, no por el plan
Una web corporativa, una tienda y una plataforma de reservas tienen necesidades distintas. Antes de comparar planes conviene analizar qué hace el sitio, la importancia del correo, los picos de tráfico y el coste que tendría una interrupción.
La fiabilidad también es parte del producto
El espacio y la CPU son fáciles de comparar, pero la experiencia diaria depende además de copias de seguridad, seguridad, monitorización y soporte. Una web modesta en una plataforma bien gestionada puede ser mejor decisión que un plan mayor sin el mismo cuidado operativo.
Dejar margen sin sobredimensionar
Conviene reservar capacidad para un crecimiento normal y comprobar que ampliar el servicio sea sencillo. El hosting debe resolver las necesidades actuales y ofrecer un camino claro para mañana.