Rara vez existe un único camino
El tráfico de Internet atraviesa muchas redes independientes. Cuando un enlace o nodo deja de estar disponible, el enrutamiento puede adaptarse y seleccionar otro camino hacia el destino.
Eso no significa que todos los fallos sean invisibles. La ruta alternativa puede ser más lenta o una zona concreta puede carecer de suficiente redundancia. Aun así, la estructura distribuida de Internet evita que muchos problemas locales se conviertan automáticamente en interrupciones globales.