La mayoría de los intentos son automáticos
Un atacante no necesita probar contraseñas manualmente. Las herramientas automatizadas pueden generar grandes cantidades de intentos contra formularios de acceso, paneles de control y aplicaciones populares.
Contraseñas únicas y robustas, autenticación multifactor cuando está disponible, límites a los intentos repetidos y monitorización de actividad sospechosa reducen considerablemente las posibilidades de éxito. La protección es más eficaz cuando está activa antes de que aparezcan señales claras de ataque.